!Qué es el miedo!, soluciones…

T disruptivo

El miedo es la emoción más ancestral del humano. Fue la primera respuesta afectiva que sirvió de base para que se formaran grupos, bandas, clanes, tribus. Sin miedo no existirían ni lo seres vivos ni el hombre en su dimensión social, es algo inimaginable, pues hasta los animales sustentan el equilibrio de su manada en rituales de agresión, ataque y muerte. El más débil o el animal que pretende usurpar los roles del jefe o de la matriarca recibe un castigo ejemplar. Por otro lado, no hay sociedad humana donde el temor a romper con las normas no sea fuente de equilibrio, respeto, orden y códigos. El miedo bien utilizado es germen y sostén para emociones positivas, en cualquier tribu de la Amazonia, en las universidades más importantes del mundo o en los centros financieros más poderosos se tiene como sustento para que funcione el orden, las reglas, las leyes.

El miedo se contagia

Dual

Felicitas Kort

Venezuela hoy abrumada por el agotamiento y la desesperación anhela un giro en el timón , pero cada día, una y otra vez , repiten sucesos que conmueven el país.

Como consecuencia disminuye la activación del cerebro en las personas oprimidas, lo cual se refleja en pérdida de placer y bajo nivel de respuestas a las emociones positivas.

Memoria, visión y motivación son regiones cerebrales igualmente afectadas por las experiencias del estrés agudo, a lo cual se añade un aislamiento social forzado que atrofia la cohesión y favorece la reacción de escape.

Aunque el estrés y las emociones negativas como el odio y el miedo crónico no son enfermedad crean una atmósfera de infelicidad y sufrimiento asociados a la desesperanza y la inacción.

El miedo contagia. Una persona que expresa temor en su rostro, contamina su entorno. Estamos programados biológicamente para asociar de inmediato las caras, los gestos y las palabras iracundas con inseguridad.

El miedo se generaliza hacia situaciones que antes no se temían. Es un patrón innato de reacción claramente modificable por medio del aprendizaje. A lo largo de todas las especies el miedo no solo tiene la función de defensa, sino que sirve para la comunicación. Es un programa biológico que dice cuando escapar del peligro y es una respuesta involuntaria a las amenazas.

Cuando sentimos miedo, éste entra por los sentidos, va directo al sistema muscular y ¡salimos corriendo a buscar un sitio seguro !

El Síndrome del Estrés Post Traumático – es un estado prolongado de miedo- que conduce a imaginar monstruos bajo de la cama o en la oscuridad de los gabinetes.

Siguen después la confusión y la fragmentación: “no puedo creer lo que está pasando”, “¿qué va a ocurrir ahora?”.

Un análisis conductual formula las siguientes preguntas ¿cuál es el estímulo que se teme? ¿como son las reacciones ? y ¿qué significado le damos a esta experiencia ?

Como resultado de una configuración innata, por ejemplo, existe el miedo a la novedad. Disminuye a lo largo del tiempo y se denomina habituación, es decir,

“ mientras más lo toleras, más fácil lo afrontas”. Es un reto a la supervivencia.

Algunos no se acostumbran y permanecen temerosos como la primera vez. Es un aprendizaje silencioso que estimula la zozobra y dificulta discriminar las señales de amenazas.

En el cerebro las emociones habitan desconectadas del raciocinio, la planificación y la toma de decisiones. Activado el módulo del miedo éste sigue su curso y es resistente al pensamiento, al juicio y al entendimiento.

Por esa razón hablar sobre problemas y como resolverlos no es suficiente, son necesarias las acciones para lograr cambios La calma, la serenidad son antídotos que inhiben el miedo y permiten plantear soluciones.

        Cuando no hay miedo se toman riesgos. Las intimidaciones más espantosas y descontroladas son percibidas como benignas para quienes afirman superarlas. Ese formar de pensar reduce la vulnerabilidad, y minimiza las cavilaciones, la ansiedad y las conductas de huida.

Los momentos   traumáticos implican una elevada tensión emocional con características de transitoriedad que a menudo requieren solución inmediata . Si no puedes resolverlos es posible aprender a examinar las circunstancias y sobrevivirlas.

Lo ideal es iniciar conversaciones en los medios sociales y otras modalidades comunitarias sobre cambios de actitud y de conducta ; proporcionar actividades en el ámbito urbano y rural dirigidas a compartir inquietudes; y apoyar actividades que mejoran el bienestar individual y colectivo.

¿ Cómo proceder ?

Regulación de tus emociones

1 Comprende las emociones que sientes

  • Identifica la emoción que sientes: ansiedad, rabia, tristeza
  • Observa y Describe: el día, la hora, y la situación

2 Reduce tu vulnerabilidad emocional

3 Incrementa tus emociones positivas

4 Disminuye tu sufrimiento

La meditación, la relajación, las actividades físicas y espirituales reducen el malestar emocional.

Regulación de tu modo de pensar

1   Intenta resolver el problema

2   Cambia tu reacción emocional frente al problema

3   Acepta lo inevitable del problema

Breves mediciones sobre una lista de prioridades aseguran eficacia y seguimiento de los resultados,

Por ejemplo, no enumerar más de tres en los siguientes problemas:

  • Problemas mayores que pueden cambiar
  • Problemas menores que pueden cambiar

1.

2.

3.

  • Problemas mayores que no se pueden
  • Problemas menores que no se pueden cambiar

1.

2.

3.  

Regulación de tu comportamiento

1. Sustituye la obstinación por la resolución

2. Obstinación es sentarse a lamentar cuando más bien se necesita actuar

3. Obstinación es rendirse, es hacer lo opuesto a “lo que funciona” y rehusarse a modificar el momento.

Frente los obstáculos es posible conocer intervenciones que fortalecen tu repertorio psicológico y físico , así protegen tu salud y mejoran tu modo de vivir.

Su efecto es liberador y, por ende, aumenta el compromiso social, capacita hacia una transformación personal y   colectiva.

Un dato…, Venezuela forma parte de los paises que firmaron acuerdos con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico . (OECD, 2013) el cual entre muchos otros temas mide el grado de bienestar subjetivo – felicidad – influye en la toma de decisiones, en el autocontrol, en la disposición a tomar riesgos y por ende, tiene impacto en la conducta individual y social. ¡Será el venezolano feliz…!

Para tratar los miedos

mujer sin ansiedad

Álvaro G. Requena

Debemos saber que incluso las personas más arrojadas, corajudas y valientes, atraviesan situaciones en las que sienten que tienen que sobreponerse a temores o miedos, tangibles o no, y lo hacen. Todos, en principio, podemos hacerlo. Para algunos puede ser más fácil y expedito que para otros, pero todos podemos aprender a hacerlo y aprender significa que sabremos reconocerlos, confrontarlos y dominarlos, para impedir que nos mantengan rezagados y apocados en las vidas que nos corresponde vivir.

A pesar de la metodología que plantearemos para aliviar los miedos, debemos saber que estar libre de miedos totalmente es poco menos que imposible. El miedo es una emoción tan válida y presente como la alegría y la tristeza. Podremos aliviarla, pero no desaparecerla y además no sería conveniente hacerlo, pues, como emoción básica que es, tiene un papel formativo en el carácter de las personas y nos enseña a actuar con valentía.

No debemos tampoco ser críticos severos de nosotros mismos por sentir miedo. El miedo es una respuesta natural a situaciones que escapan a nuestro control y sentirlo es, simplemente, humano.

Así pues, comenzaremos por:

Reconocerlos

Para ello harás un análisis de tu situación, tu estado y sensación de miedo, lo cual implica, en primer lugar como es lógico, reconocer que esa es la situación: sientes miedo. No es fácil hacerlo, más aún en una sociedad como la nuestra, donde las demostraciones de ciertas debilidades, temores o miedos, son índice de fragilidad, debilidad, falta de guáramo y hasta cobardía.

No podremos, sin embargo, afrontar el reconocimiento de lo que sentimos o sea, del miedo, a menos que puedas identificarlo, señalarlo y describir la causa. Al efectuar esa identificación del miedo, al reconocerlo como tal, habrás dado el primer paso para lograr controlarlo.

Ese proceso debes intentar hacerlo en paz y tranquilidad, si es posible, y si te toma tiempo y energía, descansa con frecuencia, digamos cada quince minutos. Si te sientes mal con taquicardia y respiración agitada, pon la mano sobre tu pecho y respira lento y profundo, unas 12 veces por minuto, varios minutos, te calmará de inmediato; puedes también beber un vaso de agua muy fría, lentamente.

La identificación, el reconocimiento del miedo como tal, trae como consecuencia que le puedes poner un nombre, por ejemplo: “miedo a que maten a un hijo mío.” Una vez que tiene nombre, automáticamente ya tiene un lugar en tu mente, un sitio en tu vida, es, para ti, consciente. Desde esa posición de ser reconocido y ser consciente, puedes y debes darle vigencia, compartiendo con alguien de tu confianza esas emociones o escribiéndolo en una libretica, un cuaderno o en una misiva por correo tradicional o electrónico; el hecho es que quede constancia de lo que te pasa.

Cuando inicias ese proceso de poner tu miedo en blanco y negro o compartir tu vivencia con alguien, también estás analizándolo simultáneamente: ¿Desde cuando; a raíz de qué; cuales situaciones lo desatan, cuales lo alivian? Y, por supuesto, el análisis te lleva a describir qué es lo que sientes y cuál es tu sufrimiento. Haciéndose evidente para ti, en ese momento, cuánto te limita en tu vida diaria y de relación ese padecimiento y que tan severa es la diferencia de como estás viviendo a cómo deseabas vivir anteriormente a esta circunstancia.

En ese proceso has definido entonces no solo el miedo sino cuánto te puede estar dominando, cuánto poder tiene sobre ti: sobre tu mente y sobre tu conducta.

Llegados a este punto debemos también analizar la fuente u origen del miedo que padecemos. Es importantísimo saber si esa fuente es temporal o permanente, si tiende a agravarse o a disminuir con el tiempo, si depende de eventos de la naturaleza (P.ej.: terremoto) o de actitudes humanas (P.ej.: criminales o demostraciones desproporcionadas de poder público o privado). En resumen: ¿Es peligrosa o no?

Recordemos que a veces nuestra natural aprehensión puede llevarnos a considerar peligroso o amenazante, situaciones que no lo son, como pasó en los años 70 con los jóvenes de cabeza rapada, tatuajes, adornados con cadenas y de ademanes bruscos y mal encarados. O, como pasa con algunas personas para quienes viajar en avión comercial, que es estadísticamente el medio más seguro de transporte es, sin embargo, el equivalente azaroso de lanzar una piedra y esperar que cruce el océano y por tanto fuente de miedos terribles y paralizantes.

Este proceso, que se da de manera casi simultánea una vez que lo iniciamos, nos llevará directamente a pensar en cuál es el resultado final que pretendemos alcanzar con nuestro esfuerzo de batallar el miedo. Prácticamente nos dirá qué queremos y qué podemos cambiar en nosotros para superarlo.

En el proceso de cambio de nuestras personas entran las técnicas modernas de modificación de conducta, algunos tipos y formas de psicoterapias y las medicaciones especializadas.

Confrontarlos

El segundo aspecto de nuestra propuesta es que una vez identificado el miedo, tomemos control de él, lo asumamos o, como decimos algunos, nos apropiemos de ese miedo. Lo hagamos nuestro.

En principio se trata de no huir, de plantarle cara a la fuente del miedo. Por ejemplo, si son las noticias políticas, pues oírlas. Si son las cuentas o las finanzas, pues verlas y hablar con el contador, si son los impuestos, sentarse a estudiarlos y presentarlos. Si es un examen en la universidad o el colegio, pues ir y presentarlo. No rehuir esas realidades. Afrontarlas.

Por ejemplo, una las técnicas más usadas es la desensibilización sistemática en la cual pequeños estímulos causantes del miedo a tratar, son presentados paulatina, constante y de forma creciente, hasta que la persona aprende a tolerarlos.

Otra técnica es la “inundación” (Flooding, en inglés) que equivale a someter a la persona de manera intensiva y constante al estímulo generador del temor, hasta que lo tolere. Esta técnica se usa mucho para los vuelos en avión, el miedo a las alturas y a los espacios cerrados.

En todo caso, se trata de fijarnos pequeñas metas, a conseguir a través del sacrificio de pasar por algunas de estas formalidades terapéuticas.

Más violento, pero muy útil, puede resultar la confrontación directa, que suele ser de gran utilidad cuando se trata de miedos a personas impuestas de poder o no. El hecho está en que una vez dada la confrontación se obtiene como consecuencia la vivencia que todos conocemos, pero que a veces perdemos de vista, de que somos todos iguales y nadie es más que nadie, y que esa persona no es más que tú y realmente no hay nada que temer.

Sin embargo, debemos tener presente que la lucha contra los miedos no es de resolución automática ni a prueba de fracasos. Bastantes veces tendremos que comenzar de nuevo y replantearnos la misma meta y el mismo método, pero a la larga, la perseverancia y la confianza en ti mismo te traerán el éxito que buscas y mereces. No desmayes y no confundas tus miedos con debilidades personales, familiares o sociales, contra las que no puedes luchar. No es tu destino sentir miedo, pero si lo es superarlos. Dios, afortunadamente, tiene poco o nada que ver con esto. Los miedos son humanos, humanísimos, no divinos. Hasta Jesús los padeció en el Monte de los Olivos, y era el hijo de Dios. Él pudo contra ellos y nosotros también podemos. No pienses pues que es una fatalidad que te persigue y de la cual no puedes escapar.

No es bueno y debes hacer un esfuerzo y no permitirlo, que otras personas te desestimulen, te descalifiquen o intenten contagiarte con sus temores descontrolados y sobrecogedores. Recuerda que tú puedes cambiar, nadie te puede cambiar, pero tú, si quieres, puedes hacerlo. Así pues, busca la compañía de personas que te respeten, te estimulen positivamente, confíen en ti y cuyas expectativas sobre tu persona, sean las más altas.

Dominarlos

Ahora que tenemos nuestro miedo identificado, asumido y en proceso de desvanecerlo de nuestra vida, veremos, insensible pero de forma implacable, como nuestra forma de pensar sobre el miedo va a ir cambiando.

No debe extrañarnos que la misma fuente de nuestros temores sea, a su vez, motivo de renovado y gran interés para nosotros. Esa es la razón por la cual, a pesar de la represión gubernamental, la política es un atractivo mayor para el individuo, como lo es saltar en paracaídas, comprar un auto de lujo o un teléfono celular de última generación y enorme precio. Riesgos evidentes que solo el miedo puede explicar.

Esos riesgos se constituyen a menudo en una fuente de energía para el individuo, que es casi adictiva, y llegamos a entender y desear la presión del peligro y la sensación del miedo para sentir ese estímulo global en nuestras vidas.

De lo dicho hasta ahora se desprende que el miedo puede llegar a ser visto como la apertura de una oportunidad en la vida. Ante una situación nueva, conflictiva, amenazante o simplemente generadora de temor o miedo, intentaremos analizarla, entrar en profundidad. Una vez analizado como estamos planteando, se nos abre una dimensión diferente al proveernos de un método sencillo y contundente para analizar situaciones que inicialmente nos produjeron temor, aprehensión y miedo y que una vez estudiadas, la familiaridad adquirida con el asunto, y la dimensión tangible que le proporcionamos en el análisis, hará que lo veamos como manejable.

Conclusiones

Es importante que las victorias que consigas en el manejo de tus miedos, las tomes como hitos claves de tu crecimiento personal y por tanto, celebres con orgullo esa ganancia.

Recuerda que aunque el miedo es una emoción básica natural de los individuos, sin embargo no debemos sentir miedo hasta el punto de sufrir y debemos fomentar en los demás que no se dejen paralizar por el temor.

Está claro que vivimos en un país en el cual se entronizó el temor. La baza jugada por el gobierno de ser amenazadores, conflictivos, opositores de los opositores, estimuladores del caos social, represores del uso de las libertades consagradas en la Constitución, interpretadores convenientes y convenidos de las leyes; el uso de un lenguaje cuyo estilo es agresivo, confrontador, descalificante y despreciativo hacia la disidencia y hacia quienes, simplemente, no les acompañan; la pobreza incrementada y el desempleo; la necesidad del trabajo informal; el incremento de las necesidades básicas no satisfechas y el consecuente aumento de la criminalidad, también asociado al discurso permisivo e incitador al desconocimiento de las normas elementales de convivencia; ha horadado la fortaleza y tradicional conducta respetuosa de las convenciones sociales apropiadas a la convivencia de la que siempre hizo gala el venezolano. Genera, en casi todos, temores inmensos y en muchos, miedos paralizantes. Debemos todos tener claro que con miedo no construiremos un país, por el contrario nos destruirán el nuestro para convertirlo en fuente de poder omnímodo y de riqueza corrupta para una clase política cuyo interés disfrazado con el populismo se orienta a la dictadura “constitucional” autoritarista y despótica.

Descansar adecuadamente, dormir siete horas en promedio, comer sano y balanceado, no beber cantidades excesivas de café y/o alcohol, disminuir al mínimo posible el tabaco y los alimentos con alto contenido de grasas o fritos, distraerse con juegos de mesa, cine, radio, TV, paseos, lecturas interesantes o actividades creativas, hacer ejercicio físico y practicar un deporte, son actividades que te mantienen en buena forma física y mental, permitiéndote una respuesta vigorosa y rápida, bajando las probabilidades de que el miedo inducido se apodere de tu persona.

Por último, pero no por menos importante, sino como colofón a lo dicho, debemos recordar que la vida espiritual es fuente de paz y serenidad. Acercarnos a nuestras creencias religiosas en momentos de turbulencia anímica, siempre es bueno y deseable. La fe es fuente de valor y catalizador de la energía. La moderación y sublimación de las pasiones es deseable, pero la actitud para hacerlo debemos conquistarla con nuestra perseverancia y acercamiento a Dios.

Recetas contra el miedo

Guatemala 2

El miedo y las consecuencias nefastas que genera como ansiedad, pánico, estrés, depresión, suicidio,  conflictos sociales, enfermedades orgánicas, pobreza, etc.,  se pueden abordar estratégicamente y disminuir sus efectos letales utilizando las siguientes estrategias

Pensando

  • Desde épocas ancestrales el miedo y terrorismo en sus diferentes facetas ha existido, y el ser pensante lo ha vencido desarrollando estrategias exitosas.
  • El miedo siempre estará a la vuelta de la esquina; también el coraje y la inteligencia para derrotarlo
 

Descubriendo

  • El miedo y terror nadie te lo puede inocular, por más atroz que sean las situaciones y los mensajes, tú eres libre para convertir tu reacción inicial de miedo, en coraje y valentía.
  • Si te asustas o aterrorizas no es por los actos de los torpes, agresivos o terroristas de los otros, es tu mente que generó su propio terror.
  • El miedo y el terror confunde y vuelve más torpe a los torpes
  • El miedo también, activa la dignidad, y vuelve más dignos a los dignos

Actuando

  • Una vez que entiendes que el miedo es una creación personal organízate, colabora intensamente en la construcción de grupos que generen acciones inteligentes.
  • Nunca utilices las mismas armas de los agentes del miedo y el terror, es uno de los objetivos más codiciados por los generadores de miedo y los terroristas, llevarte a su terreno, su terreno es agresión, mentira, cinismo, sembrar miedo y muerte.
  • Los generadores de miedo y los terroristas son seres que viven aterrorizados, necesitan contagiar a otros con su terror, no te dejes contagiar…
  • Para derrotar el miedo, nunca caigas en practicar conductas o mensajes que generen miedo.
  • Los generadores de miedo y terroristas se amamantan de cobardía y miedo, no permitas que te contagien con su cobardía y miedo…

Motivándose

  • Motívate intensamente con tus propias experiencias exitosas
  • Revisa las veces que has resuelto situaciones difíciles de miedo, conviértalas en energía para la acción.
  • Motívate con el apoyo que el mundo empieza a ofrecerles a los venezolanos.
  • Fomenta y activa una gran red mundial de comunicación, comparte con ciudadanos, organizaciones y gobiernos del mundo tu realidad y tu lucha

Copiando acciones

 
  • Un pueblo tiene futuro si tiene jóvenes, mujeres y hombres que prefieren sufrir antes de humillarse o perder la dignidad debido a la  Miedocracia
  • Un pueblo tiene un gran futuro cuando miles de abuelas, madres, esposas e hijas lloran en silencio, sin doblegarse ni convertirse en vasallas del miedo ni de los terroristas, padecen con lágrimas de heroínas, la prisión y asesinato de sus hijos y sus hombres.

¿Habremos aprendido la lección?

Alejandro García Maldonado

Los acontecimientos que se han venido desarrollando en el país en los últimos 20 años, aunque puedan parecer aberrantes y ajenos al período democrático anterior, son sin embargo producto de una serie de eventos, entre ellos de índole psicosocial, que se dieron durante ese período y que podrían tener efectos negativos en el futuro, cuando nos encontremos en la tarea de reconstruir el país.

Mesianismo, algo viejo

Los grandes líderes que hicieron posible el renacer democrático durante los cuarenta años anteriores, no estuvieron exentos de la tradición caudillista y populachera proveniente de la tradición latinoamericana. En la llamada revolución de octubre en 1945, acción democrática mantuvo un perfil mesiánico y populista, a pesar de la contribución modernizadora que llevó a cabo en ese corto período. Con el retorno de la democracia en el 58 esta tendencia se mantuvo, al darle a esa gesta un carácter reivindicativo económico-social y no asumirlo en su verdadero significado, esto es, un modo de vida político, donde el respeto a las instituciones y el equilibrio entre los poderes públicos, le darían a la nación la estabilidad y la confianza necesaria para un progreso económico sostenido.

Mentiras para obtener votos

Desde un principio los partidos no lograron evitar la tentación de obtener votos a partir de la repartición de dádivas y promesas, afianzando la creencia de que el gobierno era una fuente inagotable de recursos que serían repartidos de una manera u otra, según el partido que ganara. El gobierno fue visto, en el mejor de los casos, como el gran administrador de la riqueza y no como un impulsor de políticas productivas, políticas donde el compromiso y esfuerzo común fueran indispensables, en otras palabras, dándole a la sociedad civil un rol importante en las decisiones y construcción del país . Esta situación se mantuvo sin consecuencias desastrosas hasta la primera presidencia de CAP, donde la entrada de abundantes cantidades de divisas, producto de la renta petrolera, mejoró artificialmente el nivel de vida de la población, creando una clase media con mayores necesidades y de más compleja satisfacción, unos grupos financieros y productivos más dependiente del estado y en general, una población convencida de que el bienestar económico alcanzado era producto de su esfuerzo y de que de alguna manera, el estado benefactor se lo había arrebatado.

No me gusta el sacrificio

El desequilibrio macroeconómico producto de malas políticas y de la creencia de que el país tenía la capacidad para absorber una gran masa monetaria, no logró resolverse con el gobierno de Luis Herrera, ni con el de Lusinchi, que mantuvieron por el contrario, la misma política de gastos, tratando de mantener a raya el descontento popular. El gran triunfo de CAP en su segundo mandato, fue producto de la falsa ilusión de que con su regreso volvería nuevamente la época de las vacas gordas, sin embargo, cuando éste, tratando de enmendar los errores de su primer gobierno, adoptó medidas de austeridad donde venía implícito cierto grado de sacrificio, la gran masa de gente que había votado por él se sintió traicionada y actuó violentamente. Todas las capas sociales, con sus disímiles intereses, hicieron causa común, siendo execrado aún por sus propios compañeros de partido. El rompimiento con la tradición populista, llevada a cabo por CAP, fue una bofetada recibida igualmente por pobres y banqueros, por burgueses y proletarios. Este estado de frustración generalizado, nunca visto antes, arrasó con la nueva presidencia de CAP y llevó a Caldera de nuevo a la presidencia, que aún siendo un político tradicional, supo aprovechar el vendaval de insatisfacción que se había generado, apoyando moralmente el golpe de Chávez e identificándose, astutamente, con el clamor vindicativo de una masa enardecida.

Se recurrió a lo primitivo

La matriz de opinión que se creó fue la de una desconfianza y rechazo total por el quehacer político, por los partidos, y de cierta manera por la vida institucional. Se tomó la bandera de la anti-política: la desconfianza hacia la representatividad, hacia las instituciones, hacia la búsqueda de soluciones dentro de arreglos y acuerdos. Todas las esperanzas se dirigieron hacia la figura del hombre fuerte, voluntarista, que gobernaría asumiendo una responsabilidad personal, un mandato que no se diluyera entre muchos. Era una reacción a tantas denuncias de corrupción y desaguisados, a las que nadie daba respuesta. En pocas palabras, dentro de la indignación reinante se recurrió a lo primitivo, a lo ya superado dentro de un régimen democrático, al caudillo providencial. Igualmente se fue a lo elemental, a lo populachero, a la creencia de que cualquiera podía gobernar, de que solo se necesitan cojones y mano dura. Nada de técnicos y políticos con su verbo enredado y engañoso.

Dentro de ese estado de ánimo generalizado se levanta la figura de Chávez, hecho a la medida para satisfacer las grandes aspiraciones de retaliación de una sociedad que se sentía profundamente traicionada. Era la reencarnación de un ángel vengador que venía, en su afán de justicia, a freír en aceite la cabeza de los enemigos del pueblo. El chavismo crece como un movimiento vengador y justicialista, para Chávez fue claro desde un principio que consignas como “no volverán”, o su actitud de no hacerle ningún tipo de concesión al “enemigo”, era la política correcta. Chávez fue un gran histrión, con una gran versatilidad para adaptarse a los diferentes escenarios, con una habilidad natural para actuar y venderse según la necesidad del momento, alguien que se mimetizaba para parecer lo que la masa quería ver, esos fueron sus rasgos más resaltantes.

Llego el vengador

Es verdad que Chávez tuvo gran influencia sobre las masas y las dirigió a su antojo, pero también es verdad que fue un intérprete fiel de sus aspiraciones y resentimientos. Chávez fue un vengador y un perseguidor implacable, porque una gran mayoría de los venezolanos así se lo exigía, y como buen caudillo, logró interpretar como ninguno ese rol. Comprendió que el carburante de su liderazgo se encontraba precisamente allí y que mientras pudiera mantener encendida la mecha del odio y del resentimiento, el podría reinar tranquilamente.

Venezuela fue, desde que la renta petrolera tomó significación, un país en crecimiento paulatino y por lo tanto exento de grandes desgarraduras, y eso en parte moldeó el carácter amistoso, abierto y generoso de sus habitantes; un paraíso, como lo han testimoniado las personas, que huyendo de sus países de origen, encontraron aquí un remanso de paz. Sin embargo, a medida que las malas políticas junto con una emergente realidad económica, les fue arrebatando estos privilegios, esa misma gente, que ya consideraba su bienestar relativo, como inherente a su nacionalidad, se sintió herida, burlada, sorprendida. Desde entonces la sociedad venezolana está pasando por un período de tensa reacomodación, el cual no ha logrado superar todavía. Se trata del duelo por “el paraíso perdido”, que desgraciadamente no volverá.

Furia desatada

La Venezuela que se vislumbra en un futuro inmediato, tendrá que hacer una profunda reflexión sobre este período de su historia, donde el gran protagonista no fue Chávez, sino la furia desatada por una gran desilusión, por la pérdida de un tipo de vida. Una posible salida que se avizora, teniendo en cuenta el terrible fracaso de este último intento populista, junto con la disminución de la renta petrolera, podría estar encaminada hacia una experiencia democrática con una economía abierta, menos protegida, que contaría con el aporte y esfuerzo de su población. Sería pasar de una economía rentista a una productiva, con las difíciles adaptaciones socioculturales que esto podría suponer. Es un reto enorme que puede llevarnos nuevamente a buscar los mismos atajos violentos que nos trajeron a donde estamos. ¿Habremos aprendido la lección?, es una buena pregunta que debemos hacernos.