María Corina Machado entre el mesianismo y la trascendencia

Lo que se vive en Venezuela y está repercutiendo en parte del mundo con el fenómeno María Corina Machado, es la expresión más contundente de lo que es evolución social. El “sistema de necesidades”, red cerebral fundamental para la vida humana indica que el venezolano hoy busca otra cosa, técnicamente el lente de la “inferencia activa”, para comprender la mente, señala que lo que se percibe en el pueblo son erupciones sociales grandiosas, en busca de verdad, dignidad, trabajo, paz, prosperidad. La respuesta de millones de ciudadanos, cada día crece y está a tono con el mensaje de MCM, por primera vez en varias décadas un líder político se comunica utilizando lo más acertado del mensaje humano.

Esta mujer, líder y estadista rompe la grotesca prepotencia que acompaña a políticos tradicionales, comunicadores, opinadores, encuestadores, influenciadores y hasta élites empresariales, con frecuencia convertidos en dueños de la ignorancia e inestabilidad emocional quienes con sus mensajes y conductas generan grades daños a las mentes de los venezolanos

Con Maria Corina Machado, se están produciendo varios fenómenos emocionales colectivos e inéditos, uno es el mesianismo. En el entendido que el mesianismo es cuando millones de seres coinciden en sus emociones, las cuales se desbordan, y estas personas, son inundadas por torrentes de energía que dominan sus cuerpos y psiquis, lo que culmina, en un estado emocional de seguridad y confianza por el signado, por el guía y el líder de los destinos de un país (Venezuela).

El otro fenómeno colectivo que se activó con MCM, también tipo tsunami, es un estado afectivo que vive el ciudadano, el de trascendencia. Millones de venezolanos trascienden, se perciben más allá del hoy, el mañana es su única realidad, la única acción que los mueve, para lo que sienten que están predestinados en este momento es para llevar a MCM a que ejerza el rol de estadista, de líder de un nuevo presente, de gestadora del futuro y la modernidad de una nación, de una región, de una patria: Venezuela. Cuando esta realidad social y afectiva emerge en los pueblos, nada ni nadie evita la ascensión del signado, que es Maria Corina Machado, gracias al poder de una fuerza titánica en que se convierte la sinergia y energía de millones de seres.

Con esta gran líder político, aparece una fuerza existencial, que vale la pena entenderla, entenderla de verdad, y aprovecharla. Lo que se vive en este momento es expresión de una sociedad, que ya no comulga con la degradación vivencial de ese proceso que se inició lentamente en Venezuela hace décadas, teniendo como agentes individuos que practican el intelecto y la moral fatua, una sociedad en gran medida con instituciones débiles, poco útiles, dinero abundante y líderes, políticos y referencias mediáticas envueltas en la banalidad de la moral.

Lo que se percibe, con aroma de verdad, es la búsqueda de una sociedad ordenada, todo un pueblo espontáneamente se puso de acuerdo para apoyar a MCM, no aceptan mandatos coactivos de los grupos de poder, provengan de donde provengan, por todos los rincones del país si a los personajes que opinan y se vende como autoridad se les percibe olor a la “fatal arrogancia”, son descartados en el imaginario colectivo y señalados, y es cuándo entonces, esas emociones de respeto, dignidad y confianza se convierten en fuerza espiritual que une a la gran ductora del país con millones de venezolanos.

Es un fenómeno que no logran ni lograran entender los analistas tradicionales de la política y la economía, ellos están invadidos de la “fatal arrogancia”. En Venezuela se vive un inédito proceso de evolución. De pronto se está dando inicio a un largo tiempo de supremacía de la modernidad social, justicia y equidad donde la boutade comunicacional ya no puede penetrar. Donde la polarización amigo-enemigo se convierta en un pasado que melancoliza pensarlo. Lo que sucede en este momento en Venezuela, cae facilmente en esa descripción de un pueblo imbuido en la fuerza “providencial” del espíritu democrático. El fenómeno MCM es una de las experiencias más novedosa en el mundo, excelente para trabajar en la redefinición de las palabras política y democracia. Para trabajar sobre la obligación del Estado y gobierno a practicar verdades, a generar un “establishment” gubernamental de la moralidad. Es la experiencia maravillosa donde el amor, el reencuentro, el anhelo de bienestar, calidad de vida y de unión familiar se han amalgamado como aspiraciones supremas. ¡Inspirados en la Confianza y seguridad que transmite la gran Líder!

Dr. Luis José Uzcategui. Médico. Psiquíatra. Antropólogo. Académico. 58-416-6250226

Dra. Sol Santaniello. Abogada. Especialista en Participación Ciudadana. Análisis Político. 58-424-4069010